
El rendimiento de una empresa va estrechamente ligado con el desempeño de los trabajadores. Por ello, para poder evaluar de una manera fehaciente si es que estamos cumpliendo con nuestro plan de desarrollo y el de nuestros empleados, debemos desarrollar una lista de comprobación de metas, el cual es desarrollado con indicadores justos, coherentes y sólidos.
Para introducir un nuevo sistema de evaluación y que éste funcione como es planeado, los gerentes generales deben seguir estas líneas bases, para evitar algún contratiempo legal en su sistema organizacional.
- Información.- Los trabajadores necesitarán un tiempo para poder adaptarse a los nuevos estándares de evaluación. Por ello, los supervisores deberán actualizar las descripciones de los nuevos puestos de trabajo y capacitar a los nuevos empleados.
- Documentación: Crear una matriz de problemas regulares hará sencilla la adquisición del conocimiento de las nuevas reglas de trabajo. Por ello, la entrega de ésta al empleado es primordial. Las políticas laborales deben estar por escrito en un manual de métodos de toda empresa formal.
- Formalidad: Es hora de terminar con las revisiones informales orales con los trabajadores, que usualmente están llenas de descripciones vagas, generalizadas o subjetivas. Un buen empleador siempre da a sus trabajadores retroalimentación significativa, la cual debe estar basada en los indicadores propuestos para mejorar su producción y desarrollo.
- Transparencia: Los empleados siempre deben recibir una copia de su evaluación. Asimismo, déle la oportunidad de respuesta. Por otro lado, para darle más confianza a su sistema de evaluación, éste debe ser auditado por profesionales en el rubro.
- Celeridad: Dejar pasar el tiempo con un asalariado improductivo puede generarle un problema a la empresa. Los jefes suelen ser tolerantes con un empleado durante meses y tras la primera revisión negativa lleva al despido, el afectado puede reclamar que la sanción fue arbitraria o discriminativa.
Un mecanismo muy interesante y sencillo de aplicar en nuestro sector es la Evaluación 360º, también conocida como Evaluación Integral, la cual se basa en los conocimientos otorgados por la psicología industrial. En este sistema, todos los involucrados en el organigrama – jefe, empleados, evaluadores, clientes y el mismo interesado – participan en búsqueda de un objetivo común: la mejora de la producción personal del trabajador, desarrollo de competencias y logro de metas profesionales.
El hecho de saber cuáles son sus fortalezas y debilidades y la aplicación de un correcto programa de capacitación laboral – aplicado en base a los resultados de los informes personales y por sección – hará que tengamos una fotografía de cómo van desarrollándose nuestros objetivos laborales en el momento aplicado.
El informe final de esta evaluación le dará las herramientas necesarias al jefe de sección y a la gerencia general para establecer mecanismos de incremento de la producción.
Fuente: Gssalud.com
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