Tienes tres maneras de ganar la preferencia de tus clientes: (1) satisfacer sus necesidades, incluso aquellas que ellos mismos desconocen; (2) ganar su confianza y amistad; y (3) pedirle críticas constructivas sobre tu trabajo. A continuación te explicamos cómo usarlas:
- Anticípate a tu cliente:
Antes de empezar tu negocio es muy probable que hayas meditado sobre cuál sería tu público objetivo o target: jóvenes universitarios, amas de casa, padres de familia, etc. Cada uno de ellos, tiene necesidades y aspiraciones distintas. Conociendo al cliente, tu empresa se adelantará a lo que él espera y necesita.Por ejemplo, si diriges un servicio de fotocopias e impresiones, lo más probable es que te visiten también buscando útiles de escritorio como folders, engrapadores, lapiceros, etc. Tener estos materiales en stock es anticiparte a las necesidades de tu cliente y aprovechar una oportunidad de venta.
- Busca el elemento diferencial:
No basta con vender un producto u ofrecer un servicio. En cualquier empresa, sea esta grande o pequeña, es importante encontrar un elemento o característica “diferencial” o exclusiva que la distinga de la competencia. Esta diferenciación puedes lograrla de muchas maneras, por ejemplo creando promociones, ofreciendo un servicio añadido al producto expendido (como la limpieza del parabrisas y revisión de aceite en un grifo o ĺa cata de vinos en un restaurante) y generando empatía entre el personal y el cliente, brindándole un trato cariñoso y enfocado a la búsqueda de su satisfacción. - Crea procedimientos clave y sistematiza tus objetivos:
Muchos empresarios recurren a complejos sistemas automatizados en computadoras que les dicen cuántas horas se trabaja al día, cuántos clientes recibieron, qué productos o servicios se brindaron, etc. Si bien es muy productivo y eficiente, no es la única manera de sistematizar tu empresa.Una efectiva alternativa de hacer seguimiento y obtener información sobre las actitudes y preferencias de tus clientes es crear “procedimientos clave” diseñados e implementados por ti. Por ejemplo, en un servicio de decoración, tu procedimiento será encuestar después de cada evento a los clientes sobre el resultado del servicio, midiendo su satisfacción respecto al trabajo realizado, el tiempo que tardó el montaje del decorado, la calidad de los insumos y elementos utilizados, etc.
Si tienes un restaurante, tu procedimiento podría ser implementado por tus meseros, quienes están en contacto directo con el cliente. En las mañanas puedes conversar con ellos sobre la gente que visitó el lugar el día anterior y la actividad del negocio en general.
Con la información que obtengas debes elaborar cuadros de objetivos que establezcan soluciones a eventuales problemas que puedan presentarse durante la jornada. Así, para cada dificultad, tus empleados sabrán cómo reaccionar. Recuerda que la finalidad de este análisis es mejorar la calidad del servicio que brindas y con ello volverte el favorito de tus clientes.
Imagen: Gmco

