
Muchas son las empresas que recurren a esta herramienta de crédito que les permite ejecutar sus operaciones productivas con un capital de trabajo obtenido en función a la garantía que le brindan sus propios bienes.
La prenda industrial es una alternativa de financiamiento que por lo general utilizan las Pymes manufactureras, las cuales emplean sus activos como garantía para conseguir el crédito que les permita operar.
En realidad, casi todo lo que posee la empresa es susceptible de ser catalogado como prenda industrial, entre los que podemos mencionar sus equipos, maquinarias, herramientas y vehículos, que si bien son materia de la garantía, permanecen en tenencia de la empresa para su uso y disposición.
Esto lleva también a que los insumos, productos manufacturados o incluso aquellos que están en pleno proceso de elaboración, sean considerados como prenda industrial y como aval del crédito.
Pero para poder constituir una prenda industrial hay que establecer primeramente la cantidad de capital que vamos a requerir para un proyecto específico, para luego escoger una entidad financiera que pueda acceder a nuestro requerimiento.
Con ellos se deberá acordar a quién se elegirá como encargado del peritaje técnico que haga posible la valuación de la prenda, y que generalmente lo contrata la misma entidad, para luego de realizada su labor, se inscriban los bienes al valor de tasación en el Registro de Prenda Industrial de los Registros Públicos.
Luego viene el proceso de constituir la prenda, que consiste en firmar un documento privado y legalizado, y en el caso de ser montos muy elevados, éstos se pueden llevar a escritura pública.
Sepa que mientras permanezcan como prenda industrial, los bienes no pueden ser vendidos ni depreciados o reducidos, pues esto afectaría la garantía, razón por la que deben permanecer intactos hasta la cancelación del préstamo.
Imagen: Santon
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