
Muchas personas cometen el error de creer que si el producto se ve bueno para ellos igualmente lo será para el resto, lo cual seguramente es una de las causas más comunes de fracaso para empresas incipientes y sin ningún tipo de planeamiento ni estrategias para sus productos.
De lo que se trata es de satisfacer una necesidad que exista en el segmento del mercado escogido para dirigir responsablemente sus esfuerzos y su producción. Y muchos ejemplos incluso nos han demostrado que es posible satisfacer una necesidad aunque esta esté oculta. Proceso que lleva por nombre concepción del producto.
Al momento de iniciar nuestro plan de marketing, lo primero que debemos hacer es desarrollar una fase de exploración que nos permita determinar la visión del mercado respecto a ese tipo de producto, la percepción de los consumidores sobre éste y la inmediata competencia.
Esto pasaría por tener que acudir a los lugares en los que se expende esta mercadería, comprarla, observar a quienes la adquieren, y a partir de ahí, generar un plan para su producto el cual incluya algunas ventajas competitivas que pueden estar relacionadas con el precio, con su empaque, la masividad de sus puntos de venta, la entrega por delivery, las ofertas y promociones, etc.
Otra visión del marketing nos lleva a analizar cuál será nuestro segmento del mercado al cual nos dirigiremos, para de esta manera, enfocarnos con todos nuestros recursos en él utilizando para ello la estrategia más adecuada.
Una vez hecho esto, debemos establecer el precio de nuestro producto, el mismo que debe estar en función a la posibilidad de nuestros consumidores y de las ventajas que les ofrecemos en él.
Pero aún existe otro paso, quizás el más importante para consolidar nuestros esfuerzos y confirmar nuestra visión marketera del producto, y eso es realizar una prueba o sondeo de nuestra mercadería frente a nuestros posibles consumidores.
Esto se hace posible con pruebas medibles como degustaciones, sondeos, entrevistas u otras acciones similares, en donde el cliente nos dirá lo que opina sobre el producto y sobre lo que ellos desearían encontrar en él. Y no se olvide de escoger al público que pertenezca al segmento al cual se orientará nuestro negocio, así como preparar las pruebas y preguntas específicas para obtener los datos que realmente nos puedan servir.
Gracias a esta visión del mercado frente al producto, podremos elaborar las políticas y estrategias para conseguir mejores resultados en el negocio.
Imagen: Yanswers Blog Latam
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